EL CAZA-MARIPOSAS

 

Si la vida fuera una balanza, sería una balanza trucada.

En esta balanza lo negativo pesa mucho más que lo positivo. Según los que saben esto es el resultado de una adaptación evolutiva que hacía que aumentaran nuestras opciones de sobrevivir en un entorno mucho más salvaje y peligroso. Prestar atención a lo negativo significaba prestarle atención a la amenaza, y por tanto aumentar nuestras posibilidades de poder reaccionar para escapar de ella.

Hay mucha literatura escrita sobre este tema, y parece haber un consenso generalizado sobre la idea de que estamos predispuestos genéticamente para dar más importancia a lo negativo.

Por desgracia, esta adaptación, en nuestra realidad, ha dejado de ser una ventaja y juega en nuestra contra.

Me he encontrado con este concepto en numerosas ocasiones, y en todas ellas lo he entendido o, al menos, he creído entenderlo.

La primera vez, aunque me sorprendió, no pude evitar caer de lleno en la trampa de “entender lo que no sabía y pensar que ya lo sabía”. Así, esta información, se fue directamente a algún oscuro rincón de mi biblioteca mental.

Las siguientes veces, ya lo sabía. El concepto se volvía accesible durante unos instantes dentro de mi biblioteca mental, y unos instantes después se esfumaba como el mismísimo Houdini.

En resumen, todas las veces entendí claramente las explicaciones, incluso valoré este nuevo conocimiento como algo muy potente… pero me limité a entenderlo y enterrarlo. Me ayudó a entender mejor algunas cosas, pero “entenderlas” no me permitió intervenir en esas mismas cosas.

Por todo esto he pensado recuperar este conocimiento y utilizarlo para trabajar con esta taimada trampa que consigue que ideas potentes acaben no sirviendo para nada.

Utilizaremos de ejemplo el concepto expuesto al principio del post:

 

“estamos predispuestos a dar más importancia a lo negativo”

 

E intentaremos diseñar un juego que nos permita incorporar esta idea en nuestro día a día real de manera que acabe sirviendo para algo.

Esta semana, el juego tendrá dos fases:

 

PRIMERA FASE

DETECTA algún momento en el que estés preocupado, enfadado, nervioso… y descríbelo.

Si lo consigues describir, ya sabes QUÉ es lo que pesa, QUÉ es lo que está desequilibrando la balanza en tu contra. 

Puedes escribir lo que te preocupa, enfada, angustia, estresa… Escribir es la manera más sencilla de conseguir que esas ideas tan huidizas que aparecen y desaparecen en tu mente “existan más”. Más tiempo, más reales.

 

Imagina que tus ideas son mariposas que a veces aparecen dentro de tu campo visual. El lápiz es tu cazamariposas. Si quieres que una idea importante permanezca a la vista, escríbela. ¡Detecta la mariposa y atrápala!

“Joder, no sé para qué he publicado ese vídeo, a saber qué pensarán de mí. No tenía que haber hecho nada, menuda cagada…”

DESCRIBE. Ponle cara. Cuanto más definido esté lo que te preocupa menos oportunidades tendrás de preocuparte por otras cosas que se pueden colar cuando esta definición falta.

Si tu problema tiene cara, podrás mirarle a la cara. Si tu problema es una nebulosa de sensaciones, no sabrás ni siquiera de qué te estás preocupando exactamente. Probablemente te estés preocupando, enfadando, angustiando… más de lo que tu problema, CONCRETO, merece.

ACEPTA. O inténtalo. Es NORMAL preocuparse, probablemente no hayas dedicado ni un minuto de tu vida a aprender a NO preocuparte (perdona si no es tu caso). Acepta que no sabes dejar de preocuparte. Acepta la frustración. Acepta la preocupación. En la liga en la que jugamos en autoayudabarata.com, no podemos aspirar a más. No alimentes la frustración creyéndote que podrías estar manejando tus emociones a tu antojo. NO. Somos unos mierdillas.

SEGUNDA FASE

DETECTA “qué” es lo que NO PESA. “Qué” es eso que, en ese mismo momento, está bien, incluso está que te cagas de bien… pero NO PESA. Y descríbelo.

Busca mariposas. Una vez que aprendas a mirar, veras que tu vida está llena de mariposas. Lo difícil es no perderlas de vista. Así que, para este juego, saca el lápiz y atrápalas.

Mételas en un bote (con agujeros y todo tipo de comodidades para mariposas) y colócalo en la balanza trucada para que pueda contrapesar tus problemas.

 

Algunas mariposas que seguramente podrías atrapar si estás leyendo todo esto:

Estoy vivo
No estoy ciego
Me está dando el sol en la cara, qué sensación más agradable
No estoy enfermo
Quiero mejorar mi vida.
No me duele nada.
No paso hambre.
No paso sed.
Tengo un lugar para dormir.
Etc. Etc. Etc. Etc. Etc. Etc. Etc.

En realidad, lo que no pesa, tiende a infinito. Imagina cuál podría ser su poder:

  • Si consigues que empiecen a pesar las cosas malas que NO te pasan, o que NO tienes.
  • Si consigues que empiece a pesar lo que te ha ido bien, lo que te ha sido dado.
  • Si consigues que empiece a pesar lo que nunca pesa… pero está.

 

NO NOS ENGAÑEMOS

 

Como siempre, si no juegas, no pasará nada.

Como siempre, no esperes que por jugar 7 días, tu vida mejore drásticamente. Recuerda que estamos intentando intervenir sobre algo sumamente consolidado: tu manera aprendida, automatizada… de ser. Algo que llevas repitiendo incesantemente toda una vida. Una manera de ser a la que eres adicto, aunque no te guste.

Juega, y tendrás opciones de acceder al panel de control.

Juega mucho, crea un hábito, y quizás puedas empezar a ser más cómo tú quieras, a costa de empezar a ser menos cómo tú no quieras.

Pero milagros… a Lourdes.

 

NUEVOS VÍDEOS

La semana pasada publiqué un vídeo cada día y, a pesar de las muchas razones que tengo para no volver a hacerlo y volver a esconderme plácidamente en mi madriguera, creo que es una buena manera de compartir cómo juego y demostrar que juego.

Creo que es una buena manera de intentar conseguir que alguno de vosotros acabéis decidiéndoos a jugar, y salir de la trampa de entender y pensar que os sirve de algo.

Egoístamente, además, me ha sorprendido ver cómo esta exposición, ha potenciado significativamente mi compromiso con el propio juego y sus efectos en mi día a día. Así que, intentaré volver a publicar un vídeo cada día compartiendo mi propia forma de jugar. Los iré añadiendo al final del post.

Esto es todo por hoy, un saludo a todos! Espero que, por lo menos hoy, vuestra vida se llene de esas mariposas de las que siempre está llena vuestra vida.

 

DÍA 1

 

DÍA 2 

El que tenga la suerte de no tener el tipo de vergüenza que yo no tengo la suerte de no tener quizás encuentre absurda mi pequeña victoria de hoy.

Hoy me he encontrado de frente con un clásico en mi vida. Al poco de empezar el día ya estaba sintiéndome incómodo por la vergüenza de ser los únicos que estábamos siguiendo a unos músicos. De normal soluciono esta situación yéndome casi de inmediato, y hubiera dejado a mi pitufilla triste porque quería seguir la música. 

Gracias a mi nuevo enfoque/mentalidad he reconocido la situación pronto, en cuanto han acabado la primera melodía he aplaudido (llamando la atención, oh dios mío…) y he pensado en lo agusto que estaba Elene, el día tan bueno que hacía para estar en la calle y lo que en realidad me gusta que existan estas tradiciones que llenan el aire de una sensación diferente y bonita. Hemos hablado con los músicos, hemos seguido un buen rato, solos, aplaudiendo cada vez y disfrutando.

Lo dicho, para el que no esté familiarizado con este tipo de vergüenza esto será ridículo. Pero este tipo de pequeñas cosas ridículas llevan toda la vida modificando mi comportamiento y, por tanto, mi forma de ser (más allá de lo que yo piense que soy). Y por primera vez empiezo a intervenir y  a ganar mis primeras pequeñas batallas. 

Buen día compañer@s! Os animo a empezar a juegar vuestros pequeños juegos. Es la única forma de acabar jugando los juegos grandes.

 

DÍA 3

Hay días que el vaso está medio-vacío y punto. Detectar, aceptar y saber que mañana será otro día… Los días malos mejoras cuando eres capaz de darte cuenta de que simplemente tienes un día malo.

Como dirían los estoicos: ¿no tienes ganas de hacer un vídeo?, ¡pues hazlo sin ganas!

 

DÍA 4

Mensajes al pasado, días buenos y días malos y cosas buenas de los bichos raros.

 

DÍA 5

Quizás no debería reconocerlo, pero en ocasiones, mi mente no para de pensar en lo imbécil que es alguien, aunque no exista un gran motivo… 

 

DÍA 7 

Es más difícil de lo que parece valorar nuestros pequeños logros… Pero si lo conseguimos ahorraremos toneladas de frustración.

La frustración de pensar que no conseguimos nada, porque nuestra idea de conseguir “conseguir algo” es demasiado grande. Redefine tu idea de “conseguir algo” y empezarás a darte cuenta de que consigues muchas más cosas de las que creías. 

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