EL MODELO MENTAL DE ESPINETE

 

Cerca VS Lejos;

Grande VS Pequeño;

Arriba VS Abajo;

Pronto VS Tarde;

Bien VS Mal;

0 VS 1;

Sí VS No…

BINARIO

 

Soy fan de lo binario. De verdad.

De hecho, creo que no ser fan de lo binario es incompatible con la cordura. Si no te flipa lo binario no puedes estar bien de la cabeza. Lo binario es la monda lironda.

Si no es la primera vez que pasas por aquí, quizás también sepas que, últimamente, también soy fan de los modelos mentales (M.M.). Los modelos mentales son la pera limonera.

Y ya no te quiero ni contar cómo me pongo solo de pensar en modelos mentales binarios. Eso ya es la monda lironda y la pera limonera juntos. Y eso es mucho decir.

 

Los modelos mentales binarios son la culminación apoteósica de la simplicidad.

 

No existe nada más simple que intentar entender la realidad, la vida, las cosas, tus movidas… que acercarte a ellas con tu modelito mental binario. Nada.

Si no sois seres de otro planeta, seguramente vuestro sistema endocrino ya habrá empezado a nublaros la mente inundando de hormonas vuestros graciosos cuerpos. A efectos de segregación hormonal, en estos momentos nuestro sistema endocrino no es capaz de distinguir entre hablar de estas cosas y, por ejemplo, el porno. Es imposible pensar en modelos mentales binarios sin excitarse.

Así que, voy a aprovechar que yo ya lo sé para desviar el tema y que podamos retomar las riendas de nuestras aeronaves.

Decíamos que los modelos mentales binarios son la culminación apoteósica de la simplicidad. Y si hay algo que nos conviene, eso es la simplicidad. Hasta un tonto lo ve.

Imagina por un momento que no has alcanzado la iluminación y que no has logrado trascender tu ego para fundirte eternamente en la experiencia. Si, dios no lo quiera, esto fuera así, seguramente no podrías evitar asociar a las cosas ciertos atributos que consiguen que tengan sentido dentro del GRAN sentido desde el que intentas entender el mundo.

Aunque este párrafo se entiende de sobra, pondré un ejemplo:

Un coche.

Un coche te puede matar. Un coche te puede llevar a otro sitio. Un coche te puede arruinar. Un coche puede ser rojo. O negro. O blanco roto. Un coche te puede excitar (si eres de es@s). Un coche puede tener 100 CV…

Intentar entender TODO lo que es un coche cada vez que veo un coche, DE GOLPE… Oh Dios mío… eso… eso es un infierno. Belcebú me libre de tener que vérmelas alguna vez con algo así.

Al cruzar la calle me interesa entender que el coche me puede matar. Al conducir el coche me interesa entender que puedo matar y me puedo matar. Al elegir un coche me interesa elegir un color que me gusta. Al comprar un coche me interesa no arruinarme (creo). Etc.

Hay ¿infinitas? maneras de entender las cosas. ¿Infinitas? formas de interpretar las cosas de manera que tengan significado dentro del SIGNIFICADO que le damos al mundo, a la vida.

Un modelo  mental binario te permite olvidarte de las otras ¿infinitas? maneras de intentar entender la realidad para centrarte exclusivamente en si esa realidad es “una cosa” o si esa realidad no es “esa cosa”.

¿Esa cosa está cerca o no está cerca? ¿Esa cosa es negra o no es negra? ¿Esa cosa es bonita o no es bonita?

Por muy elevado que sea el concepto que podamos tener de nosotros mismos, la triste realidad es que cuantas menos cosas tengamos que pensar, mejor pensaremos.

(Puedes profundizar en el escalofriante tema de nuestra capacidad para pensar en varias cosas a la vez en un interesantísimo artículo que me encontré hace poco, no sé quién lo escribió, pero tiene que ser un genio: Vive como si fueras tonto.)

Creo que se me ve venir como a un cura en la nieve, así que no lo alargaré. De entre todas las formas de intentar entender las cosas (mundo, vida, emociones, reggaeton…) no hay ninguna tan formidable como hacerlo a través de los modelos mentales binarios. Ninguna. Insisto.

Puede que tu mente, en estos momentos te haga fantasear con el “más formidable todavía”. Quizás pienses:

 

“¿Y por qué no modelos mentales “unarios”?”

Y no te culpo, eso sí que sería la repanocha. Si fuera posible.

Si no has llegado al nirvana, lamento decirte que no conseguirás extraer significado de las cosas “en sí mismas”. Siempre necesitarás un marco comparativo. No te será revelado el significado del frío si no conoces el calor. No entenderás el color rojo si el único color que conoces es el rojo.

Así pues – permítame que insista – la mejor manera de maximizar tus posibilidades de entender el mundo será – oh sorpresa – mirándolo a través de las distintas lentes de tus M.M. binarios.

Cada vez que te encuentres con algo que quema, tus posibilidades de que tu conocimiento te sirva para no quemarte aumentarán exponencialmente si lo miras desde la lente de “quema VS no quema”.

Lo que nos lleva a…

La importancia de elegir el M.M. Binario adecuado a cada situación.

Imagina la típica olla con aceite hirviendo con un lingote de oro sumergido en ella. Si eliges ponerte para la ocasión tu modelito mental binario de “me hace más rico VS no me hace más rico”, podrías acabar metiendo la mano en el aceite hirviendo.

Por suerte, los M.M. binarios son tan buenos que, aunque desees el oro con todas tus fuerzas, vendrán a tu rescate antes de que el Tío Gilito que todos llevamos dentro te haga meter la mano a la olla.

Es decir, ¿inconscientemente?, acabamos clasificando distintas situaciones “tipo” en las que un determinado M.M. se impone por encima de los demás.

Así, ante la perturbadora visión del lingote de oro sumergido en aceite hirviendo, el M.M. de “quema un huevo VS no quema un huevo” se impondrá sobre el resto de modelos mentales, lo que nos permitirá acceder a la idea de conseguir el lingote de una manera diferente a “meter la mano en el aceite hirviendo para cogerlo”.

Pudiera parecer que no sería mala idea empezar a ser conscientes de cuáles son nuestros M.M. binarios predominantes en las distintas situaciones “tipo”. Y tampoco sería descabellado pensar en que no sería descabellado empezar a intentar conseguir que nuestros M.M.B. predominantes en las distintas situaciones “tipo” acaben siendo los M.M.B. más adecuados a nuestros interereses 

Resumiendo:

1) Los modelos mentales binarios son nuestra mejor herramienta para intentar entender el mundo.
2) Es importante elegir el M.M. binario adecuado a cada situación.
3) Organizamos nuestros M.M. binarios – consciente o inconscientemente – de manera que distintos M.M. se imponen en distintas situaciones.

 

¿Y LO DE ESPINETE? ¿Y LA AUTOAYUDA?

 

Puedo imaginarme tu cabreo. Más de 900 palabras ya y ni rastro de Espinete. Y ni rastro de autoayuda.

Qué chapas soy.

Vamos allá.

 

Felicidad

 

No sé si te habrás fijado ya, pero siendo autoayudabarata.com una web de autoayuda, apenas hemos hablado de la felicidad.

Creo que, en una sociedad acomodada, que no tiene que preocuparse por morirse de hambre, sed, frío, calor…

 

1) la felicidad está sobre-valorada.

2) El concepto de la felicidad está demasiado presente (¿Sobre-presente?).

 

Leyendo entre líneas, si lo que creo tiene algo de sentido, podríamos estar hablando de un modelo mental binario de los que se imponen en muchos tipos de situaciones distintas. Un M.M. predominante. Especialmente en el triste colectivo de los buscadores de autoayuda… y no te quiero ni contar si hablamos del colectivo de los buscadores de autoayuda vagos. Pobres.

El modelo mental binario del que estaríamos hablando sería el de:

 

“Estoy feliz VS No estoy feliz”

Estaríamos hablando de que, en muchos momentos, estamos pasando toda nuestra experiencia bajo la lente de este ¿maldito? modelo mental.

 

¿Maldito?

 

1) Ya vimos en “el cazamariposas” que estamos predispuestos genéticamente para dar mucha más importancia a lo negativo que a lo positivo.

2) Por otro lado vemos que posiblemente abusemos del M.M. de “Estoy feliz VS No Estoy Feliz”, lo que nos lleva a clasificar de manera excesivamente habitual nuestra experiencia en

      1. Momentos en los que estamos felices.
      2. Momentos en los que no estamos felices.

Si juntamos ambas ideas (1 y 2), nos encontraremos con que se nos dará mucho mejor valorar lo NO felices que somos cuando interpretamos que NO estamos siendo felices que valorar lo felices que somos cuando estamos siendo felices.

Es decir, este modelo mental predominante acaba funcionando de una manera absolutamente perversa. Consigue que acabemos utilizando en muchísimas más ocasiones de lo que lo haríamos (si la felicidad no estuviera sobrevalorada o sobre-presente) nuestra enorme habilidad a la hora de detectar y valorar las cosas negativas.

 

3) Si a esto le añadimos la idea “explosiva” que hoy en día se (las redes, los medios, la publicidad, los valores actuales…) ha construido en las sociedades acomodadas sobre la felicidad, podríamos concluir que:

Este MALDITO modelo mental utiliza el MALDITO concepto de la felicidad para colocar nuestro foco sobre el MALDITO montón de veces que valoramos que no somos felices.

Mucho se tiene que torcer la cosa para que, utilizando este maldito M.M., consigamos sentirnos felices.

 

¿ENTONCES?

 

No es improbable que no sepas muy bien de qué estoy hablando. Yo mismo no paro de mirar por arriba qué he dicho para recordar qué demonios es lo que estoy diciendo. Así que recordemos:

1) Los modelos mentales binarios son nuestra mejor herramienta para intentar entender el mundo.
2) Es importante elegir el M.M. binario adecuado a cada situación.
3) Organizamos nuestros M.M. binarios – consciente o inconscientemente – de manera que distintos M.M. se imponen en distintas situaciones.

Intentemos aprovechar estas ideas PARA QUE NOS SIRVAN de algo:

Estamos utilizando el modelo mental binario “Estoy feliz VS No estoy feliz” para intentar entender el mundo.

Este M.M. no es demasiado adecuado si lo que buscamos los buscadores de autoayuda es la felicidad.

Podríamos pensar que este M.M. es uno de los M.M. predominantes entre los buscadores de autoayuda.

Y para colmo, nuestro concepto EXPLOSIVO de la felicidad no ayuda.

EL MODELO MENTAL DE ESPINETE

 

¿Por qué no empezar a intentar sustituir al maldito modelo  mental de “estoy feliz VS No estoy feliz” por un modelo mental binario construido de manera adecuada a nuestros intereses? 

¿Por qué no?

Intentémoslo. 

Imagina que consigues re-definir el concepto de felicidad, por ejemplo:

  • La felicidad es un estado emocional normal, tan normal como el enfado, la preocupación, la tristeza…
  • La felicidad no es algo que siempre se encuentra al otro lado del deseo.
  • La felicidad no es algo que encontrar en el futuro, la felicidad solo existe en el presente.
  • La felicidad no es la hostia.

Imagina que además consigues desarrollar la habilidad de “detectar la felicidad en el ahora”.

Si consigues entender que la felicidad es un estado emocional tan normal como cualquier otro, quizás consigas dejar de sentir el resto de los estados emocionales como esos estados “en los que no eres feliz”.

Siendo realistas, probablemente no llegues al nivel DIOS en el que el dinero, el reconocimiento, tus caprichitos… te resulten indiferentes; pero quizás cuando estés sintiéndote infeliz porque no eres rico empieces a ser capaz de detectar la felicidad en ese rayo de sol que te está dando en la cara, o al darte cuenta de que no te duele nada, o al recibir una sonrisa tras haber sido agradable con la cajera del supermercado…

Si estás trabajando para re-definir el concepto mismo de felicidad, quizás seas capaz de empezar a darte cuenta de que la felicidad que estás colocando al otro lado del deseo de ser rico es exactamente la misma que la felicidad que ESTÁS siendo capaz de encontrar en el rayo de sol, la ausencia de dolor o la sonrisa. Con la única diferencia de que la felicidad del futuro NO existe pero la que acabas de lograr encontrar SÍ.

Imagina además que tienes un maravilloso modelo mental binario que desplaza al M.M. maldito del que ya hemos hablado. Un M.M. que da por hecho que la felicidad es normal, se encuentra en el presente, y que te ayuda a diferenciar entre lo que te acerca a la felicidad ahora y lo que te aleja de la felicidad ahora:

El modelo mental de Espinete.

ÚLTIMAS PUBLICACIONES

Triguito y llamita

Triguito y llamita

En este artículo podrás asomarte a la posibilidad de empezar a trabajar en entender las dinámicas de tus emociones y sus factores de propagación.

leer más
La reina y la mariposa

La reina y la mariposa

Los planes son los padres y si paras caes. El efecto mariposa y la hipótesis de la Reina Roja unen sus fuerzas para convertir tu vida en un infierno.

leer más

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *